
El Shih Tzu es una raza de perros sumamente antigua (los primeros datos encontrados sobre ellos datan del año 1.000 AC.) originaria de China. No hay una opinión generalizada sobre su origen, pero se suele dar como aceptable que descienden de los parecidos perros tibetanos Lhassa Apso.
Como los Lhassa Apso, los Shih Tzu son una raza ligada en cierta manera con la religión budista; los chinos criaban y acicalaban a sus perros para que parecieran en cierto modo leones, animal que no existe en China. Incluso el nombre de la raza, "Shih Tzu", significa "Perro león", cosa que también se suele achacar al ladrido fuerte y profundo de estos animales, y a su tendencia a ladrar a los desconocidos y a gruñir ante la más mínima provocación. En parte por esto, los siempre atentos Shih Tzu eran muy apreciados en China como perros de guardia.
En la página Links se encuentra el link con The Kennel Club of United Kingdom así como el Kennel Club del Uruguay, que los llevarán a las páginas donde se establece el estandar y colores de la raza.
Historia
En el siglo XVII empieza la historia del Shih Tzu. El Dalai Lama, queriendo llenar de regalos al emperador chino, le regaló algunos ejemplares de esta raza. Terminando el siglo XIX, Ts'eu-hi, emperatriz que era la abuela del último emperador, era una gran admiradora del Shih Tzu y por ello tenía más de un centenar y cuidadores especializados. Cuando en 1908 murió la emperatriz, el Shih Tzu sufrió un duro golpe. A principios de los años treinta, empezó a introducirse en casas de notables chinos, dejando su torre de marfil. Y en aquella época recibió algunos nombres: Lhassa lion dog, tibetano poodle, etc. Y en 1934 se fundó el Peking Kennel Club. En 1937, la invasión de China por los japoneses fue la razón de la desaparición del Shih Tzu en China, su país de origen. Pero, por suerte, los europeos ya se habían aficionado a esta raza, que en 1955 empezó a extenderse por EEUU.
Poco después de su aparición, los Shih Tzu sustituyeron a los Lhasa Apso como los perros favoritos de nobles y emperadores. Los viajeros que durante aquella época visitaban el país oriental trajeron la moda de estos pequeños y peludos perros a Europa y, posteriormente, a América, donde causaron una fuerte impresión. En la era moderna, la moda de los Shih Tzu desapareció gradualmente, y tras la revolución comunista la raza de perros se consideró extinta en China, aunque ya había calado hondo en Occidente.
Toda la herencia genética de los Shih Tzu proviene de siete parejas de perros, uno de ellos pequinés, que gracias al esfuerzo de varios historiadores han podido ser identificados.